| El caso ya está siendo investigado por el equipo del fiscal Luis Shiappapietra, quien confirmó a Punto biz que tanto estas denuncias como “otras” están “en plan de investigación”, con varias líneas abiertas. La mecánica denunciada por titulares de comercios es similar a la conocida para otros rubros de la economía doméstica: desde celulares anónimos se envían mensajes pidiendo importantes sumas de dinero (en uno de los casos unos $10.000 mensuales), caso contrario amenazan con efectuar disparos al local e incluso apuntarle a los mozos cuando están trabajando. Los WhatsApp llegan a los números que los bares hacen público para recepcionar pedidos para las modalidades delivery y take away. “Por ahora no han llegado a los teléfonos particulares de las y los empresarios”, dijo uno de los referentes gastronómicos contactados por este medio, que al igual que el resto de los consultados pidió resguardo de su identidad.
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