| Considerando un stock inicial de 3,97 millones de toneladas y una producción –estimada por la Bolsa de Comercio de Rosario– de 27,0 millones de toneladas para 2022/23, se requerirían 10 millones de toneladas provenientes de Paraguay, Brasil y, en menor medida, Uruguay y Bolivia, para garantizar una disponibilidad mínima de mercadería de casi 41 millones de toneladas versus una oferta total de 53,5 millones en 2021/22. Asumiendo un consumo interno (semilla + expeller) de 4,80 millones de toneladas y exportaciones de poroto no superiores a las 2,0 millones, entonces quedarían para moler alrededor de 34 millones de toneladas, que representa lo mínimo indispensable para seguir abasteciendo a los clientes externos habituales de harina y aceite de soja.
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