| Imagina que vas caminando por la calle y de repente te agachas para amarrarte un cordón del zapato que llevas suelto. Detrás de ti viene un señor caminando afanado con un café hirviendo en la mano, no se da cuenda de que estás ahí agachado, se tropieza contigo, se le derrama el café en la mano, se quema y tiene que ir a urgencias a que lo curen. El señor del café es un piloto y por el accidente no puede llegar al vuelo que tenía programado. El vuelo se retrasa. Una de las pasajeras del vuelo viajaba a una entrevista de trabajo, y como no llegó a tiempo, perdió el empleo.
|