| El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó este lunes una Medida Provisoria, un Proyecto de Ley y una serie de decretos que buscan amortiguar el efecto de la volatilidad internacional de los precios energéticos sobre la economía brasileña. El conjunto de acciones pretende ofrecer un alivio inmediato a consumidores y empresas, al tiempo que refuerza la seguridad energética del país y reduce la exposición de Brasil a choques externos. Uno de los ejes centrales del paquete es el apoyo al mercado de diésel, clave para el transporte de mercancías en el país, con el establecimiento de una nueva subvención de 1,20 reales (unos 0,23 dólares) por litro para la importación de diésel, que será financiada conjuntamente por el Gobierno federal y los estados. El Gobierno cubrirá la mitad del subsidio, equivalente a 0,60 reales (0,12 dólares) por litro.
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