| El eje central de la reunión –en las que participaron el director de Operaciones y jefe para Latinoamérica de LDC, Juan José Blanchard, el ministro Luis Caputo, Karina Milei y el secretario Sergio Iraeta– fue el proyecto de construcción de una nueva planta de procesamiento de girasol y soja en Bahía Blanca con una inversión estimada en 400 millones de dólares. A pesar de tratarse de una gran inversión, un fábrica oleaginosa insólitamente no califica para el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), el cual está destinado a inversiones de más de 200 millones de dólares de sectores considerados “estratégicos” por el gobierno de Milei, los cuales son energía, minería, infraestructura, tecnología, forestoindustria, turismo, siderurgia y actividades relacionadas al petróleo y gas.
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