| El gobierno estadounidense formalizó la medida el miércoles 15 de julio de 2026, y los aranceles del 25% comenzarán a aplicarse a partir del 22 de julio de 2026. La acción se justifica bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, tras una investigación de un año que concluyó que ciertas políticas y prácticas de Brasil son "irrazonables", discriminatorias y perjudican al comercio de EEUU. • Supuestas prácticas desleales en el comercio digital. Competencia desleal relacionada con el sistema estatal de pagos electrónicos PIX. Falta de rigurosidad en la aplicación de leyes contra la deforestación (con acusaciones de que agricultores brasileños explotan tierras taladas ilegalmente) y la falta de cumplimiento en medidas anticorrupción. Para evitar disrupciones graves en las cadenas de suministro y en el consumo interno de EEUU, se anunciaron excepciones significativas. No pagarán el arancel productos que EEUU no produce o donde el impacto logístico sería severo, tales como: Café y carne de res. Naranjas y jugo de naranja. Ciertas piezas y componentes de aviación/aeroespaciales. Algunos productos de petróleo y gas. El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva condenó enérgicamente la medida, calificándola de "unilateral y sin justificación", y adelantó que Brasil tomará medidas recíprocas (es decir, aplicará aranceles de vuelta a productos estadounidenses). A pesar de la medida dura, el Representante Comercial de EEUU, Jamieson Greer, y funcionarios de la Casa Blanca aseguraron que "la puerta a las negociaciones sigue abierta" si Brasil accede a resolver las preocupaciones de Washington.
|